El Gobierno de Xi Jinping presionó para frenar la “guerra de precios” que amenaza la estabilidad del sector automotriz, aunque analistas no descartan un nuevo repunte de rebajas si las ventas se estancan.
Los principales fabricantes de vehículos eléctricos en China han comenzado a moderar la agresiva “guerra de precios” que mantenían desde hace meses, tras la advertencia del Gobierno central sobre el riesgo que esta práctica representa para la economía. De acuerdo con JPMorgan, el promedio de descuentos bajó a 16,7% en julio, luego de alcanzar un récord histórico del 17,4% en junio. Autoridades del Ministerio de Industria y Tecnologías de la Información advirtieron que sancionarán a las marcas que inicien nuevas rondas de rebajas desmedidas, aunque no detallaron medidas específicas.
Pese a la moderación, expertos del sector prevén que la competencia por precios podría reactivarse si los fabricantes perciben riesgo en sus cuotas de mercado, en un contexto de demanda interna débil y sobrecapacidad industrial. Actualmente, solo tres de los cerca de 50 fabricantes chinos de eléctricos, BYD, Li Auto y Aito, son rentables. Según la consultora AlixPartners, menos del 10% de estas marcas logrará beneficios en los próximos cinco años, y las que vendan menos de 1.000 unidades mensuales podrían desaparecer del mercado.



