“La agricultura ocupa el 73% del agua en Chile, pero la transforma en alimento”

Antonio Walker, presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura.

En entrevista exclusiva con El Industrial, el presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura advierte que el país enfrenta un escenario crítico en materia hídrica y llama a acelerar la tecnificación del riego, fomentar nuevas fuentes de agua y avanzar hacia una discusión legislativa “objetiva y sin prejuicios”.

La crisis hídrica se ha convertido en uno de los principales desafíos productivos y sociales del país. En ese escenario, la agricultura, que concentra el mayor uso del recurso, se encuentra en el centro del debate.

En conversación con El Industrial, el presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), Antonio Walker, analizó los principales desafíos que enfrenta Chile en torno a la gestión del agua, destacando tanto el rol de la agricultura como la urgencia de mejorar la eficiencia en el uso de este recurso.

“El agua es un bien escaso, por lo tanto, tenemos que hacer un uso muy eficiente del recurso hídrico”, señaló Walker, recordando que la agricultura utiliza un 73% del agua disponible en el país. Sin embargo, recalcó que este consumo tiene un fin esencial: “La ocupamos para transformarla en alimento. Nuestra misión como agricultura es alimentar”.

El dirigente enfatizó que la prioridad debe ser el agua para consumo humano, dado que aún hay un millón de personas en Chile sin acceso a agua potable. En esa línea, insistió en la necesidad de nuevas fuentes hídricas y una administración más eficiente: “Necesitamos urgentemente administrar este recurso escaso en forma mucho más eficiente, porque tiene un tremendo impacto medioambiental, económico y social”.

“El riego tecnificado ha aumentado un 59% desde 2007 a la fecha. Chile riega 900.000 hectáreas y de esas, 500.000 ya cuentan con riego tecnificado”.

Uno de los puntos que Walker destacó como avance concreto es el aumento del riego tecnificado en el sector agrícola. “El riego tecnificado ha aumentado un 59% desde 2007 a la fecha. Chile riega 900.000 hectáreas y de esas, 500.000 ya cuentan con riego tecnificado. El desafío es tecnificar los 400.000 restantes”, explicó. La diferencia es sustancial, mientras el riego por tendido alcanza una eficiencia de 40%, el riego tecnificado logra un 95%, liberando agua para nuevas superficies de cultivo.

Consultado por el rol de la tecnología, el presidente de la SNA no duda en calificarla como fundamental para el futuro del agua en Chile. “Cuando hablamos de nuevas fuentes de agua no solo pensamos en embalses o en desaladoras. También está el reúso del agua, el extravase, la infiltración de acuíferos y, sobre todo, la tecnificación. La incorporación de esta revolución tecnológica que estamos viviendo en materia hídrica es clave”, afirma.

Walker agrega un matiz relevante, la importancia de las personas detrás de esa innovación. “Más importante aún son las personas que manejan esa tecnología. Por eso necesitamos a los jóvenes tecnológicos, innovadores y emprendedores. Ellos serán claves para lograr un uso mucho más eficiente del agua en los próximos años”.

En el plano legislativo, el presidente de la SNA valoró la reciente reforma al Código de Aguas, aunque advirtió que queda mucho camino por recorrer: “El Código de Agua fue un tremendo avance. Son las reglas del juego para manejar el agua, que es un bien nacional de uso público. Pero es muy importante derribar mitos y prejuicios. Tenemos que objetivar la discusión, porque estamos administrando un bien escaso en un contexto de cambio climático”.

Walker cerró con una visión de oportunidad para el país: “Mientras vemos cómo aumentan las temperaturas y disminuyen las precipitaciones, el mundo demandará un 50% más de alimentos. Ahí tenemos una gran oportunidad como sector agrícola”.

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