Kinross apuesta por proveedores locales para construir una minería de largo plazo en Atacama

Marcelo Uría, gerente de Abastecimiento y Contratos de Kinross.

Fotografía, Francisco Pérez, periodista GPI.

En exclusiva para El Industrial, conversamos con Marcelo Uría, gerente de Abastecimiento y Contratos de Kinross Gold Corporation en Chile, responsable de liderar la estrategia de relacionamiento con proveedores y el desarrollo de la cadena de suministro para La Coipa y los proyectos de crecimiento en la región de Atacama.

La presencia de Kinross en Chile está cercana a los 30 años, tiempo en el que la compañía ha pasado de ser un actor meramente extractivo para integrarse profundamente en el ecosistema social y productivo de Atacama. Esa evolución, explica Marcelo Uría, ha sido clave para construir una relación madura con la comunidad y, especialmente, con los proveedores regionales.

“Venimos a hacer negocio, pero a hacerlo de una mejor forma”, afirma. Para Uría, la operación no se entiende sin un compromiso real con su entorno: Copiapó, las comunidades indígenas, las autoridades locales y el tejido empresarial que sostiene buena parte de las actividades diarias de La Coipa.

El gerente destaca un avance concreto: en 2024, cerca del 28% de las compras de Kinross fueron asignadas a proveedores locales. Sin embargo, reconoce que aún existe margen para crecer. “Cuando uno mira los montos, representan un 17%. Ahí tenemos una brecha importante y una oportunidad real para que más proveedores de Atacama entren a nuestra cadena de valor”, señala.

“No es un favor para los proveedores. Nosotros necesitamos que nos toquen la ventana. Queremos que los proveedores nos elijan a nosotros”.

Uría enfatiza que la compañía está trabajando para abrir todas las ventanas posibles de interacción. Kinross participa hoy activamente en instancias como el Comité Responsable de Abastecimiento de Sonami, Abastemin y la Corproa, con presencia destacada en diversas ferias. “No es un favor para los proveedores. Nosotros necesitamos que nos toquen la ventana. Queremos que los proveedores nos elijan a nosotros”, subraya.

Tecnología, personas y sostenibilidad: la nueva exigencia del suministro minero

Consultado sobre los criterios que más pesan al evaluar proveedores, Uría asegura que la competitividad no se mide solo por precio. Innovación, cumplimiento, seguridad, sostenibilidad y experiencia son elementos centrales. En este punto, afirma que la inteligencia artificial y la automatización jugarán un rol creciente.

“La tecnología debe servir para sacar a las personas de la zona de riesgo y mejorar la toma de decisiones. No es reemplazar, es complementar. Pero necesitamos talento preparado”, comenta. A su juicio, uno de los mayores desafíos del sector será atraer, retener y formar capital humano capaz de operar estas herramientas en un entorno regulatorio cada vez más exigente.

La Coipa y los proyectos de crecimiento: una apuesta que podría extenderse por 20 años

La extensión de vida útil de La Coipa marca el presente y el futuro inmediato de Kinross en Chile. Uría lo toma con seriedad y optimismo: “Tenemos 2.600 empleos directos e indirectos. Eso impacta a más de 8.000 personas. Por eso debemos ser responsables al proyectar este plan minero”.

Pero La Coipa no está sola. Kinross avanza también en etapas tempranas de proyectos como Lobo-Marte, e incluso en la posibilidad de reactivar Maricunga, actualmente detenida. “Estamos pensando en un Kinross presente en Atacama por 15 o 20 años más”, afirma.

“Tenemos 2.600 empleos directos e indirectos. Eso impacta a más de 8.000 personas”.

Un mensaje directo a los proveedores: aportar valor real

Para las empresas que buscan consolidarse en el rubro, Uría es claro: la clave está en entregar propuestas que mejoren los procesos. “Los proveedores recorren distintas operaciones y esa experiencia es oro. Si pueden trasladarla a nuestras necesidades, nos hacen más competitivos incluso con nosotros mismos”, explica.

Al cerrar la conversación, el ejecutivo reflexiona sobre su propio legado dentro de la compañía. “Buscamos relaciones simétricas, transparentes, donde nadie sienta que fue favorecido o perjudicado. La palabra debe valer”, sostiene.

“Estamos pensando en un Kinross presente en Atacama por 15 o 20 años más”.

Con esa filosofía, Kinross proyecta una cadena de suministro más sólida, colaborativa y orientada al desarrollo de Atacama, donde proveedores locales y compañía crezcan con una visión compartida de futuro.

2024: 28% de las compras de Kinross con proveedores locales.

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